La Festa del Pi de Centelles



La Festa del Pi se celebra en la localidad de Centelles cada 30 de diciembre, víspera de la festividad de la patrona de la ciudad (Santa Coloma), y es un exponente magnífico de cómo el folklore atesora "costumbres populares" hoy en día poco o nada comprendidas que no son sino vestigios de ritos de origen sagrado por medio de los cuales los hombres y las mujeres de la antigüedad actualizaban el recuerdo del Ser y su Principio, posibilidad que hoy sigue abierta para todos y cada uno de nosotros.


El día de San Esteban, cuatro días antes de la Festa, un grupo de galejadors, ataviados con barretina y faja rojas y provistos de escopetas, se dirigen al bosque para elegir al pino piñonero más bello y proporcionado, y lo "marcan" disparándole un tiro en su base. Llegado el día de la Festa, bien temprano, una comitiva de galejadors va al encuentro del pino marcado para atirantarlo con cuerdas, cortarlo con hacha y dejarlo caer con todo el cuidado posible para que su copa no se desfigure. A continuación, le sierran el tronco a media altura y lo suben a peso a una carreta, donde lo sujetan en posición vertical sobre la sección serrada. La carreta, tirada por bueyes y precedida por los galejadors, es conducida lentamente hasta la ciudad y entra en la Plaça Major a mediodía, en medio de un gran estruendo. Los galejadors se disponen formando un gran ruedo en torno al pino y lanzan sus ensordecedoras galejades generals (salvas) dirigidos por el más antiguo de ellos, disparos que sólo se interrumpen cuando da inicio el Ball del Pi.



El carro es llevado hasta la escalinata de la iglesia, donde el pino es descargado a pulso y subido hasta el rellano del templo. Allí, en posición vertical, se le hace bailar sobre su base, ora hacia la derecha, ora hacia la izquierda. Concluído el Ball, el pino es tumbado e introducido en la iglesia por los galejadors. Ante el altar, el tronco del pino es serrado a ras de la copa y ésta es adornada con cinco ramos de manzanas y cinco guirnaldas. Ya engalanado, el Pi es izado majestuosamente en posición invertida desde la clave de bóveda por encima del altar, mientras se entona el himno a la patrona de Centelles.



Las crónicas oficiales presentan a la Festa del Pi de Centelles como una ceremonia religiosa en honor a Santa Coloma. Pero bajo su apariencia exotérica, cabe advertir un significado esotérico muchísimo más profundo en esta extraña "costumbre popular" de matar un árbol a tiros en el entorno del solsticio de invierno e introducirlo en un templo por su 'puerta horizontal' para elevarlo hacia su 'puerta vertical'. No nos parece una casualidad que esta labor esté a cargo de hombres vestidos con los colores negro, blanco y rojo de la Gran Obra alquímica. Y mucho menos, que el Pi sea erigido en posición invertida dentro del templo, de manera que sobre la vertical que une el altar con la clave de bóveda aparezca la imagen de un árbol con 10 frutos cuyas raíces (invisibles) se encuentran en la sumidad y sus hojas en lo bajo ...



Nota. En relación con la simbólica de esta fiesta popular, recomendamos la lectura de algunos fragmentos de "Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha":

  • Acerca de la analogía simbólica: mód. I, cap. 23
  • Sobre el simbolismo del bosque: mód. II, cap. 62
  • La simbólica del Arbol de la Vida: mód. I, caps. 6, 9, 11, 16, 18, 21, 25, 28, 32, 40
  • El simbolismo del templo: mód. I, cap. 47
  • La horizontal y la vertical: mód. I, cap. 33
  • Simbólica de la puerta: mód. I, cap. 58 y mód. III, cap. 69

( http://introduccionalsimbolismo.com)




 
 
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